Contra el trabajo infantil
El organismo trabaja actualmente en la construcción de un plan estratégico nacional con acciones concretas y sostenidas, orientado a garantizar que niñas, niños y adolescentes puedan desarrollarse plenamente, libres de explotación y vulneración de derechos.
El comunicado señala que, si bien Uruguay ha avanzado en esta temática, persisten situaciones que requieren respuestas integrales y urgentes. Las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas generan nuevas formas de trabajo infantil, muchas veces invisibilizadas. Entre las que más preocupan figuran las peores formas definidas en el Convenio N.º 182 de la OIT: esclavitud y prácticas análogas, explotación sexual, participación en actividades ilícitas y realización de trabajos peligrosos.
También se destaca la preocupación por el trabajo infantil en entornos digitales, la naturalización de las tareas de cuidado que recaen sobre niñas desde edades tempranas, y el trabajo familiar en el ámbito rural, que aún carece de reglamentación específica.
El CETI subraya la necesidad de adecuación normativa, mayor investigación y más institucionalidad para fortalecer las políticas públicas de protección, prevención, detección y reparación, promoviendo un trabajo articulado entre el Estado, organizaciones sociales, sindicatos, empresas, el sistema de salud, la comunidad educativa y la ciudadanía.
"Prevenir y erradicar el trabajo infantil es una responsabilidad colectiva y un compromiso con el presente y el futuro del país", concluye el comunicado.